Servicios editoriales

Uno de los principales objetivos de esta bitácora es que los servicios editoriales tengan algo más de visibilidad, y para eso lo mejor que podemos hacer es empezar a explicar las cosas por el principio.

Puede parecer un tema muy obvio, pero hay muchos oficios relacionados con la industria editorial que apenas son conocidos (no digamos ya reconocidos) por la mayoría de la gente. Después de leer esta entrada al menos podrás decir que te van sonando un poco. Tiempo tendremos de ir explicando cada uno con más detalle.

Imaginemos que un escritor hipotético ha terminado su primera obra. Todavía no es un libro, es un manuscrito.

Acaba de emerger del magma primigenio y está crudo y goteante. ¿Qué necesita para ser publicado con un mínimo de calidad profesional?

Si eres escritor, te interesa poder responder a esta pregunta de una forma sencilla y rápida, porque te puede servir de guía para ir planificando tu proyecto, tanto si quieres presentarlo a una editorial como quieres autoeditarte.

Estos son los principales procesos por los que nuestro recién nacido tendrá que pasar:

Servicios editoriales

Lectura profesional

La primera prueba de fuego que todo manuscrito ha de superar antes de salir a la luz es un informe de lectura, llevado a cabo por un lector profesional, también llamado lector editorial.

En esencia, tras esta figura hay una persona que se gana la vida leyendo textos y evaluando cada uno de sus aspectos. Es una actividad mucho más compleja y especializada de lo que muchos imaginan, y tratarla en profundidad nos llevará toda una entrada.

Lectura profesional

Corrección

No importa lo bien que un autor crea escribir. Con un 99,9 % de seguridad, tu libro necesita ser revisado y corregido antes de tener una cierta vida comercial.

La cantidad de erratas que pueden esconderse en un manuscrito es inimaginable, y ninguna editorial seria debería mandar un libro sin corregir a la imprenta.

Si te decides por la autoedición, ¿lo harás tú? ¿Qué impresión daría eso de tu obra a los demás? ¿Crees que puedes distanciarte lo bastante de lo que has escrito como para hacerlo solo?

Como con el servicio anterior, cuando queremos adentrarnos un poco en este tema enseguida nos damos cuenta de que tiene no poca miga. Todo llegará. De momento, vamos con el siguiente de la lista.

Corrección
Maquetación

Limitarse a escribir en un procesador de textos y asumir que este programa deja el manuscrito listo sin hacer nada más es un error.

Aunque nuestro hipotético libro tenga solo texto plano, sin tablas, diagramas o ilustraciones de ninguna clase, hay toda una serie de factores que se deben tener en cuenta.

La tipografía, el tamaño de la letra (que debe ir en consonancia con el que tendrá el libro en su formato físico), la distribución de las calles en la página, la presencia de líneas viudas o huérfanas y un largo etcétera que trataremos en su día, en otra entrada dedicada exclusivamente a este tema.

Diseño de portada

Diseño de portada

La portada es lo primero que un lector ve de un libro, tanto si su destino es acabar en un escaparate como si va acabar colgado en Amazon.

Hay portadas maravillosas que han tenido más importancia para el éxito de las ventas que lo que había tras ellas. La fantasía y la ciencia ficción están llenas de ejemplos de ello, pero hay muchos otros.

Impresion

Impresión

Que convierte lo que hasta este momento no es sino un archivo informático en una realidad física, que se puede tocar, oler, admirar y disfrutar. Hace unos años, acceder a los servicios de una imprenta era poco menos que imposible para un autor que se embarcara en la autoedición.

Hoy en día cada vez son más las empresas que se están dando cuenta de que hay una demanda creciente, por lo que han adaptado sus tarifas.

Distribucion

Distribución

La gran desconocida. Es, a menudo, olvidada por casi todos los que no son libreros o editores, lo que no deja de ser curioso, porque no hay un servicio editorial que tenga mayor importancia para la vida comercial de un libro.

Muchos autores ni siquiera saben lo que es o lo que implica, pero sin distribución, sus libros, por buenos que sean, no llegarían a ninguna parte.

Y no hablamos en sentido metafórico. Nos referimos a que no saldrían de un almacén o, más probablemente, de sus casas, que es donde terminarán los cientos de copias acumulando polvo. Imagínate a Dolores Redondo vendiendo cada ejemplar por correo desde su casa. Todo un dislate.

Promoción

Promoción

O lo que es lo mismo, hacer que el libro sea visible una vez que está en el mercado. Porque si nadie sabe que existe, no se va a vender. Ya, ya sabemos lo que estás pensando. Sí, nos referimos a ti, fiel creyente en la autoedición.

«Tengo una cuenta de Facebook con más de mil amigos y un cuñado que arrasa en Twitter». Pues sentimos tener que decirlo, pero con eso no va a bastar.

Necesitas un estudio serio y profesional de marketing para elaborar una buena estrategia, porque todos estamos hartos de recibir spam por mil vías diferentes, y la cantidad de información que nos llega diariamente es, sencillamente, agobiante. Si haces así las cosas, tu libro se va a perder como un grano de arena en el desierto. La promoción es todo un arte.

Como puedes ver, el tema es un poco más complejo de lo que parece a simple vista. Solo hemos empezado a rascar un poco en la superficie, pero si lo que acabas de leer te ha parecido un poco abrumador, tranquilo.

Tienes a tu disposición multitud de herramientas de ayuda y sitios como este en los que asesorarte. Poco a poco iremos aportando un poco más de luz sobre todos estos servicios editoriales, empezando por los lectores profesionales. Nos leemos entonces.